Aromaterapia

  

    Aceites esenciales

Cuenta la leyenda que Cleopatra utilizó aceite esencial de rosas para eclipsar a Marco Antonio con su belleza. Lejos de artimañas de conquista, la realidad es que el uso de los aceites esenciales se remonta miles de años atrás, por lo que están considerados una de las formas más antiguas de cosmética y medicina. Los aceites esenciales son concentrados de materia prima vegetal, intensamente aromáticos, no grasos, volátiles y ligeros obtenidos directamente de plantas, raíces, flores, hojas, árboles… Es un compuesto químico natural que podemos utilizar como remedio casero en numerosas situaciones. Además, en la aromaterapia, los aceites esenciales son usados con fines terapéuticos. 

Hay tantos tipos de aceites esenciales como plantas de las que se pueden extraer. El proceso de creación de un aceite esencial es físico (destilación o extracción), no químico, con lo que se logra mantener las propiedades específicas de la planta de la que se obtiene. Para la creación de cualquier aceite esencial se requieren grandes cantidades de su materia prima. Por ejemplo, un litro de aceite esencial de rosas necesita 4 toneladas de flores recogidas a mano. ¡4 toneladas! 
  

         Cómo funcionan los aceites esenciales en nuestro cuerpo 
Como hemos indicado, los aceites esenciales puros están contenidos en los vegetales y, gracias a su composición, tienen variedad de propiedades que podemos aprovechar. Pero, ¿cómo actúan estos aceites? Lo cierto es que consiguen funcionar en nuestro cuerpo gracias a la compleja y potente composición química que tienen, ya que poseen gran diversidad de moléculas que confieren las diferentes propiedades, pues unas son más efectivas contra bacterias, contra virus, etc., y gracias a esta composición y en dosis adecuadas, nosotros podemos beneficiarnos mejorando el sistema inmunológico, mejorando la circulación, etc. 
Pueden actuar fácilmente en nuestro organismo porque pueden penetrar con gran facilidad en nuestra piel y, de este modo, entrar en el torrente sanguíneo y llegar a los distintos órganos. 

aceites esenciales
aceites en cosmética


      Aromaterapia 
Seguro que has oído hablar del uso de aceites esenciales para aromaterapia, pero ¿qué es la aromaterapia? Se puede definir como el uso de estos de forma terapéutica, es decir, para curar o aliviar afecciones y problemas de salud o para mantener el cuerpo en equilibrio. De hecho, el aceite esencial que se obtiene de los vegetales es la esencia concentrada y, por ello, es un producto muy activo y con poca cantidad se puede lograr un gran efecto en el organismo. Es por este motivo que hay que saber cuáles son los usos de los los aceites esenciales y cómo usarlos bien teniendo en cuenta determinadas precauciones y conociendo las dosis, por esto es necesario usarlos bajo las indicaciones de un especialista. 

También podemos indicar que más concretamente, se considera a la aromaterapia como una rama de la fitoterapia, es decir al uso de las distintas partes de las plantas con finalidad terapéutica. Estas pueden usarse de distintas formas como incluirlas en la alimentación, en infusiones, tés, macerados, aceites esenciales, etcétera. 
            

      Propiedades de los aceites esenciales
Los aceites esenciales poseen una inmensa variedad de propiedades y cada uno de ellos tiene varias. No obstante, de forma general, todos son antisépticos, aunque unos mucho más que otros, ya que su función principal dentro de los vegetales es protegerlos de los agentes externos como parásitos, virus y otras enfermedades. 
      

      Cómo usar los aceites esenciales 
A continuación te contamos cómo usar los aceites esenciales para nuestro beneficio, pues existen diversas formas de hacerlo. Pueden usarse tanto de forma externa como de manera interna: 
-Inhalarlos: para ello se pueden hacer vahos o vapores de agua caliente con unas pocas gotas del aceite elegido o bien, se puede usar un difusor de aceites esenciales para poder ir respirando estas sustancias beneficiosas de forma más habitual. 
-Ingerirlos: se pueden tomar ingeridos con otros alimentos. No obstante, hay que tener en cuenta que no se mezclan en el agua, por lo que es mejor tomar las gotas indicadas en una cucharada de aceite vegetal, por ejemplo de oliva, o una cucharada de miel. 
-Aplicarlos de forma tópica con masajes: esta es una de las maneras de usarlos más conocidas. Aplicar el producto en la piel para dar masajes o hacer friegas. Esta es una forma muy útil para usar aceites para los dolores musculares, para la relajación, para mejorar la circulación, para tratar la celulitis, entre otros usos. 
-Baños: añadir unas gotas de estos productos en el agua de los baños es otra manera de aplicarlos muy efectiva, sobre todo para la relajación y para calmar la piel. De este modo actúan tanto penetrando la piel, a través de un masaje, como por inhalación, por ejemplo usando un difusor de aceites esenciales. 
-Compresas sobre la piel: esta otra forma de usar estos productos es buena para tratar zonas concretas de la piel. Lo mejor es aplicar unas pocas gotas, solas o mezcladas con un aceite vegetal, en una compresa esterilizada o un paño de algodón bien limpio, para así dar suaves toques en la piel afectada. 
-Geles, cremas y lociones: esta última manera de utilizarlos es adecuada para cuando se quieren aplicar estos productos de forma más habitual en la piel o el pelo. Añadiendo unas gotas del que precisemos en una crema, un gel, un champú o en una loción que sean neutros, podremos beneficiarnos de las propiedades de los aceites esenciales de forma sencilla, en el día a día, a la vez que hidratamos más aún la dermis o el cabello. 
    

         Usos de los aceites esenciales y su dosis 
De forma general, estas son las dosis aconsejadas, no obstante hay que consultar siempre con el especialista que nos hace el seguimiento de nuestra salud. 
-Baño: para usarlos en los baños es recomendable una dosis de 10 gotas mezcladas en una cucharada de aceite vegetal o leche para el baño. Esta opción es buena para tratar afecciones en la piel, dolores musculares, dolores articulares, problemas respiratorios, estrés y ansiedad. 
-Ingesta: en este caso hay que usar en cada toma 2 gotas 3 veces al día mezclado con una base de alimento, como aceite de oliva, miel, mermeladas, un poco de azúcar, etcétera, pero nunca con agua, la cual se puede tomar después de unos pocos minutos pero no a la vez. Los adultos pueden tomar hasta 8 gotas diarias, en cuatro tomas. Se usan así para trastornos digestivos, problemas intestinales, dolores, estrés, problemas de sueño, problemas respiratorios, etcétera. 
-Inhalación: si se hace inhalación en seco, es decir sin mezclar el producto y usando un difusor de aceites esenciales, hay que usar 2 gotas en un pañuelo para ir oliéndolo o bien, en la almohada para inhalar mientras se duerme. Si se quiere hacer con inhalaciones húmedas, hay que mezclar 6 gotas en agua tibia o caliente, pero nunca hirviendo, para respirar cerca del cuenco durante unos 10 minutos y luego dejarlo para que humedezca el ambiente por evaporación. En este caso, se puede hacer hasta 3 veces al día. Esta forma de uso es buena para problemas respiratorios, estrés, falta de sueño, para reducir la fiebre, para relajarse, etcétera. 
-Masajes: hay que mezclar 6 gotas con una cucharada de aceite vegetal si es para un adulto y 4 gotas si es para un niño. Usados en masajes son efectivos para tratar la piel, los dolores de musculatura y articulaciones, para aliviar problemas digestivos al masajear el vientre, problemas de sueño y estrés mejorando la relajación, para mejorar la circulación sanguínea y la linfática, etcétera. 
   

          Efectos secundarios del mal uso de los aceites esenciales 
Como ya hemos mencionado, estos productos son muy potentes y con poca cantidad basta para usarlos bien. No obstante, a veces se usan mal por desconocimiento, por ejemplo utilizándolos en mayor cantidad, mezclando algunos de forma inadecuada, aplicándolos por la vía incorrecta o usándolos sufriendo previamente alguna afección o estado que lo contraindique. 
 Así pues, como cualquier elemento natural, así como cualquier sintetizado o artificial, pueden tener tanto efectos positivos como negativos en el organismo. Estos son algunos de los efectos secundarios del uso inadecuado de aceites esenciales: 
-Alergias. 
-Irritación en piel y mucosas. 
-Cambios en los niveles hormonales. 
-Episodios de epilepsia. 
Por ello y más, vemos que es vital informarse bien y dejar que un especialista indique la mejor forma de uso en cada caso. 
          

         Cómo conservar los aceites esenciales en buen estado
Esta es otra duda común, puesto que muchos productos una vez abiertos requieren de un cuidado concreto para conservarse bien. En el caso de los aceites esenciales, de forma general, se conservan bien entre 3 y 5 años si se guardan debidamente. 
 Lo mejor es asegurarse de que no quedan los botes abiertos, que no están en una zona muy calurosa y que no les da la luz directa de forma habitual, por ello ya suelen usarse botes de cristal oscuro y no trasparente. Una buena idea es guardarlos en un armario a temperatura ambiente .

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